nieve

viernes, 9 de septiembre de 2011

Ahora caigo que la gente no es quien dice ser...

Yo me acabo de dar cuenta de que para confiar en una persona hace falta mucho tiempo y que es mejor no dejarse llevar por su apariencia, y con apariencia me refiero a lo que aparenta ser y no a lo físico. Que sí, que los que parecen corderitos son los que en el momento que pones la mano en el fuego por ellos te dan una puñalada en la espalda para que sufras aún más. Y luego se ríen de ti con los demás y lo mejor de todo, tienen cojones de volver a tu lado, pedirte perdón y decir que quiere ser tu amigo otra vez, empezando de cero y olvidando lo que pasó después de haberte echo sufrir. Ahora caigo que la gente no es quien dice ser...

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